Bye, Indy
Tras 8 años, la Fórmula 1 le dice adios al circuito de Indianapolis. El Formula One Management no llegó a un acuerdo con la directiva del Indianápolis Motor Speedway, ubicado en Speedway, Indiana, por lo que para 2008, es muy posible que no tengamos Gran Premio de Estados Unidos.A través de los años, se le ha hecho muy difícil a la Formula 1 consolidarse en Estados Unidos, un país muy fiel a sus competencias automovilísticas, basadas principalmente en carreras en óvalos. El gran premio no tenía una asistencia comparable con la que poseen Nascar o Indy Car, por ejemplo, y más aún, era conformada en su mayoría por extranjeros.
Sin duda, el GP de EUA de 2005 no ayudó a que el número de fans aumentara. Un problema con los neumáticos Michelin, forzó a los equipos que utilizaban dicha marca a retirarse de la carrera en la vuelta previa, asegurando la seguridad de sus pilotos. En concecuencia, sólo 3 equipos (6 autos) tomaron la largada en una carrera que se transformó en la mayor polémica de los últimos años.
La escencia de la Formula 1 moderna, una categoría que es sinónimo de "maravilla de la ingeniería", donde la gran pasión está en las estrategias, la tecnología, más que en ir lado a lado o sobrepasos constantes, nunca ha llamado la atención en los fans acostumbrados a ver vehículos rueda a rueda, pedal a fondo, en el caso de la Indy Car y NASCAR, o constantes sobrepasos, como en el caso de la Champ Car World Series.
Los primeros indicios de este "quiebre" entre la F1 y el Brickyard, fueron los dichos de Bernie Ecclestone, presidente del FOM, durante el fin de semana del GP de EUA de 2007. Se mostró muy molesto por el hecho que en la ciudad aún se vieran carteles de propaganda de las 500 millas de Indianápolis, corrida semanas antes, en vez de carteles del "USGP".¿Habrá USGP el próximo año?. Probablemente no. En estos momentos Indianápolis es quizás el único lugar con categoría FIA grade 1 (que permite que se corra un gran premio), por lo que cualquier otro circuito sufriría una transformación masiva tanto de infraestructura como de seguridad.
Por ahora sólo nos queda decir:
Bye, Indy.





